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Fragmento de un regreso

Me dejo guiar y caigo en la felicidad horizontal recubierta de blanco y morado. Me hago pequeño ante su cuerpo, acuno mi mano izquierda en su espalda, con mi brazo derecho rodeo su cuerpo y me agarro a su cintura. Estoy aterrado y cierro los ojos con fuerza. Siento una sobre-oscuridad. Abro los ojos. Es ella que clava su mirada delante de la mía. Me pide lo que anhelo, fallo a la primera de forma consciente. Tomo aire y acerco mi boca lentamente a la suya, voy de lado a lado jugando con su nariz. Agarro fuerte su mano, no me quiero caer.

Las necesidades.

Quiero pensar que me saturo en positivo (me duele la cabeza). Pienso que dentro de mi hogar se alojan muchos hogares. Que ese hogar se encuentra ubicado en una calle que a su vez está inmersa en otras calles. Todas esas calles (la mía) forman parte de varias ciudades que se llama de un solo nombre. Si miro un poco más allá de todo eso vivo en un "multipaís", y una cantidad asombrosa de planetas orbitan dentro de "mi mismo" planeta. Camino por dentro, estoy en la rueda, sigo. Camino, pero realmente no sé hacia donde, depende de un árbol, de un edificio... de sus perspectivas sobre mí. Me duele la cabeza. Por dentro no estoy y por fuera nadie me ve. Me acerco a la nada. Cuando me saturo es cuando realmente me encuentro, porque en ese momento acudo a mi rescate y me quedo sin tiempo, me falta futuro para sacar todo lo que se me agolpa en la cabeza. Me duele. Recurro a mis encierros extremos, y paradojicamente es cuando más salgo.

Playas de Abril.

La temperatura del agua contrastaba fervientemente con la temperatura de mi cuerpo. Dándole la espalda al Mar y con mis pies en la orilla la tuve de frente a media distancia. El agua me enfriaba las piernas pero no subía más allá de mi cintura, por eso, con el calor de mis ojos y sin usar mis manos conseguí tocarla. Cuando la abracé en la arena tuve la sensación de que el Sol bajaba la guardia. Aún así le coloqué mi mano derecha a modo de visera, mi brazo izquierdo le servía de almohada como siempre. Mi boca jugaba al contraste que existía entre la sal de sus labios y la dulzura de su lengua. Mis ojos suspiraban. Desde entonces, miro al Mar y estoy convencido que en alguno de sus puntos se encuentra parte de nuestra piel absorbida por el agua.

Abril

Me engancho a tus muslos, mis manos actúan como una especie de espejo que no es fiel a la realidad porque realmente me agarro a tus piernas con el corazón. Es cierto que los ojos que presento delante de ti son los míos, pero no se tratan de unos ojos normales que realizan la función observadora, se tratan de proyectores son conductos minúsculos por donde a ratos sale mi alma, con eso te miro. Mi boca "exterior" es una abertura, un pequeño túnel que se cierra y se abre, que ríe y se entristece, se encarga de emitir sonidos solamente... porque te hablo con mi espíritu, esa es mi verdadera boca. Mi lengua recorre tu cuerpo, en él, realizo paradas y uso mis dientes. Eso es la pasión. Y no tiene más vuelta de hoja.

Algo sobre el cuerpo

La parte de arriba es un almacén donde generalmente está todo en su sitio. Mi caja torácica es un trastero en contínuo desorden donde transita la pasión. De ahí el llanto. En nuestas entrepiernas el delirio. Cada lateral de tu boca formando un paréntesis en la vida. Las comisuras de tus labios marcándome unos límites de los que nunca quiero salir.

Inusual

Aquel día me salté todo el protocolo, no era nada legal, era un protocolo de boquilla, como una especie de costumbre social que no está firmada en ningún sitio. No le di señales de vida, aclaro eso; Hoy en día se llama "señales de vida" a una "aparición" tuya, por ejemplo en una red social, que tu nombre aparezca y desaparezca en una pantallita se considera hoy una "señal de vida".  Mi concepto de "señal de vida" es otro e intenté demostrarlo ese día. Estuve llenándome muchas horas, pensé en ella, le di paseos en mi cabeza, me puse a leerla, mientras lo hacía me preparé dos cubos; uno de agua fría y otro de agua caliente. Sometí a mis manos a contínuos cambios de temperatura. Al cabo de un rato noté como ella salía de mi cabeza y comenzaba a extenderse por todo mi cuerpo. Ya era el momento. Llameé a su puerta. Cuando abrió le tapé la boca con mi mano izquierda. Con la derecha le cogí, creo recordar, tres dedos de su mano. Y le dije:  "Soy...

Los Inmortales

Te estimo porque no estás (en cuerpo) Me irrito porque no tienes voz Lloro porque ni mis lágrimas pueden mojarte, Grito porque no molesta a tus oídos Molesto porque un día te molestes Te reprocho por si un día reaccionas, Te espero solo para que vuelvas Te llamo para escuchar (tu silencio) Me silencio porque así compartimos algo Yo te amo y para mi eso es lo importante. 2007. En recuerdo a mi amigo, mi parte izquierda (cuchi)